| Economia | Enlaces | Inflación | Inicio l InternacionalesI Politica | Recreo | Tribuna  | Turismo I

 


 - Atalaya -



 

 

Los datos y los pronósticos
(El Sr. Oppenheimer en la escena)

Por José Antonio Riesco

Instituto de Teoría del Estado

Cuando a mediados de 2018 se difundió “Sálvese quien pueda”, el bestseller de Andrés Oppenheimer, no hay dudas que logró resonancia. Pasó en los medios y ciertos ámbitos culturales. Aunque escrito con prudencia en cuanto a lo que decía y a lo que anunciaba como proceso tecno-económico en relación al avance de la tecnología productiva y a sus consecuencias para “el empleo”.
Ahora este autor anuncia la puesta en escena y en marcha de su propio blog con el apoyo de Gabriela Warkentin y Javier Risco. Un grupo ciertamente calificado. Aunque la temática de información y evaluativa es más compleja, se mantiene el núcleo (robótica y otros aspectos de la Inteligencia Artificial) que tornó resonante la obra originaria (“Sálvese quien pueda”). O sea, cómo la incorporación de robótica en los rubros productivos ya está generando novedades sustanciales en la vida social como verdadera “tendencia pesada” hacia adelante.
Estamos, parece (y ya se lo anuncia sin mayores pudores), ante la 4ta Revolución Industrial, y acaso mucho más. Hoy el grueso de la inteligencia humana aplicada (la 04- que le dicen) no se refiere a una relación directa del sujeto con la materia prima y el producto –cuya expansión en el pasado llevó a la masificación de la mano de obra, y a la que se aferró Marx y sus seguidores para describir la realidad socioeconómica de su tiempo-- sino algo contrario.  
No es la cantidad de acción humana directa sino, precisamente, la reducción cuantitativa de la misma y su reemplazo por “algo” que le multiplica (tiempo y cantidad) los efectos o resultados. Y sin olvidar la sustitución cualitativa que esté de por medio. En ciertos campos--por ejemplo la aparatología médica-- la cantidad de datos y su interpretación  que obtiene el profesional muestra una distancia (en tiempo y precisión) realmente asombrosa con respecto a un pasado no lejano.
Cuáles son o serán las derivaciones socioeconómicas de este proceso que, como un “tsunami”, avanza sobre las playas de las naciones y avanza penetrando en su interior, en su trama de interacciones entre individuos, grupos, empresas e instituciones. No sé cuánto demorará en ocupar las principales áreas económicas, sociológicas y culturales de los diversos territorios hoy ocupados, todavía, por los progresos técnicos que aportó la “revolución industrial” iniciada antes de la Revolución Francesa (1789). Pero, como en las armas y los vehículos de velocidad su día llegará o, mejor, está llegando.
Y es oportuno remitir el problema –miles de fábricas obsoletas que desaparecerán y millones de trabajadores que perderán el empleo-- a los responsables de la conducción de las diversas gestiones. Sea ello en la educación, la sanidad, la seguridad, la administración, los transportes y la generación de riqueza. Aún si somos muy democráticos no caben dudas sobre la responsabilidad global que, respecto a la suerte y destino de la comunidad, le corresponde al Estado.
El más liberal de los gobiernos, en cada país, no podrá ser indiferente a las resistencias que, ante el avance del “tsunami” tecnológico ofrecerán los poderes sectoriales (empresas protegidas, porciones gravitantes de la burocracia oficial, grupos de presión de orden sindical, partidario y empresario, etc.).
Tampoco desprenderse de responsabilidad si el avance tecnológico es ignorado por los inversores en las distintas áreas de la producción y la consecuente caída en la competitividad comercial (interna y exterior), lleva la sociedad a un fenómeno de crisis, es decir de parálisis y, sin piedad, a una desocupación masiva y, de paso, políticamente explosiva.
Todavía, para varias naciones, el “tsunami” sólo está en un veremos relativo, pero suena en otras y no tardará en crecer. La tormenta todavía no ruge, pero ya se sienten los truenos. Por eso, al menos para la joven generación, sería inteligente, junto a las muchas horas que dedica al “tablett”, leer y meditar este libro bien titulado: “Sálvese quien pueda”.-

 

 

.-.-.-.-.-.-.-.

Arturo Frondizi – 1958
Por José Antonio Riesco
Instituto de Teoría del Estado
Casi como en silencio –con sus admirables excepciones--  en la opinión pública no brillaron lámparas de homenaje al cumplirse el aniversario de los comicios del 23 de febrero de 1958. Quienes recordaron al Dr. Arturo Frondizi como el triunfador entonces de esa decisión mayoritaria en la elección de Presidente, dejaron un poco de lado el trasfondo histórico de esa fecha y su proyección hacia adelante.

El gobierno de Frondizi (1958/62) significó un especial esfuerzo político de cierre de la solución antiperonista manu-militari inaugurada en 1955 por la llamada Revolución Libertadora. No basta, por ello, mentar la fecha como un duro golpe estratégico a la misma, o un contundente desquite por parte del todavía tildado de  “tirano prófugo”.  Hay que pensar, mejor, que con Frondizi –al margen de odios y veneraciones-- el pueblo argentino se encontró con un programa (“desarrollo e integración”) dirigido a sustituir, con un enfoque moderno, el estato-populismo. Ese que, con el liderazgo de Perón y el irresistible peso de las Fuerzas Armadas a partir de 1944/45, había   instaurado un régimen de audaz apertura social y de ambiciosa pero legítima política industrialista. La línea avanzada de los años 30. Todo con el estilo cuartelero en el manejo de las competencias del Estado.

No fue un tipo de “fascismo” como tanto le imputó la partidocracia desalojada en 4 de junio de 1943. Semejante anatema fue lanzado en 1945 por los líderes de la Unión Democrática, con un candidato presidencial (Tamborini) para los comicios de 1946, que había sido, con o sin motivos, actor principal en la caída de H. Irigoyen, Y cuyas van guardias universitarias recorrían la legendaria calle Florida del brazo con Codovilla (jefe del PC) y del otro con Spruille Braden el embajador del “imperialismo yanki”.

El flamante peronismo ganó ampliamente en 1946. Pero, lo que destacamos, pudo contar con validez hacia 1946, aunque ya no lo tenía para nada en 1955 y menos en 1958. De su parte, los viejos partidos comiteriles servían para la oratoria y las técnicas golpistas, y muy poco más. Lo dirigían hombres talentosos, algunos, y de innegables calidades intelectuales. Balbín, Aguirre Cámara, Palacios, Repetto y otros. En 1958 la nación, desde lo profundo, necesitaba abrir una etapa nueva de carácter estructural: movilizar los medios productivos y habilitar, con audacia, las relaciones con el mundo. Ya la reforma constitucional de 1957 había sancionado (art. 14-bis) garantías plenas a los derechos sociales.

También, algo esencial, era imperioso cerrar el ciclo del agudo y costoso conflicto interno. En lugar del odio y el resentimiento, precisaba abrir un proceso de convivencia y de funcionamiento de las instituciones. En eso se empeñó el gobierno de Frondizi. Para “los otros”, empero, se consolidó el empeño cerril de los opositores (UCR, PS, PC, y los guitarreros de la extrema derecha). Había que voltearlo a Frondizi porque “es socio del peronismo..!”. Al mismo tiempo tomó forma una alianza antinacional. Ya que Perón se sumó al frente golpista, para lo cual hicieron su decisivo aporte las fuerzas sindica les acorde a “la orden de Madrid.”

Es que las élites militares –donde ya no había líderes con  notable sentido político como habían sido Julio A. Roca y Agustín P. Justo-- aceptaron la propuesta del resentimiento combinado. Se consumó el “golpe” de 1962, pero la República no se reconstruyó luego y, en su lugar, se puso un marcha un ciclo largo y muy caro. Ningún intento  mejor tuvo éxito, ni la presidencia de Arturo Illia ni la dictadura de Onganía. De paso, recordemos, cuánto y cómo operaba la consigna de “no dejar gobernar a nadie”.

Hubo algo decisivo que no debe escapar al inventario de responsabilidades. El derrocamiento de Frondizi tuvo además consecuencias hacia el futuro. Tanto porque instaló el desaliento por el proceso de modernización, sino porque el largo ciclo de acumulación de conflictos y frustraciones fue reduciendo al mínimo la fe de las multitudes en el sistema institucional. En los partidos políticos –de izquierda, pero asimismo de centro y derecha-- se abrieron las ventanillas y pronto las ventanas para que los penetrara y dinamizara el falso viento fresco de las ideologías “revolucionarias”. A todo esto en el corso no faltó la carroza de algunos monseñores.

Muchos jóvenes, decepcionados con la politiquería que venía consumiendo las ideas, las tradiciones  y la democracia, se sintieron convocados a una novedosa Noche de San Bartolomé. Se vió, también, a numerosos gerontes de la política compartiendo los banderines “del modelo cubano”. Con esa actitud el país se llenó de odios y violencia. El gorilismo, partidario de otros tiempos de los fusilamientos, de pronto descubrió  Perón ya no era el “tirano prófugo” sino el único que podía  “salvarnos”.  Y Perón llegó para pacificar luego de años de alentar la locura, con un excelente discurso el 1º de mayo de 1974 al que las bandas guerrilleras respondieron con gravísimos insultos a grito pelado. Y el viejo líder avanzó hacia la muerte el 1º de julio. El país, entonces, caminó hacia la dictadura.
-------

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Noticias de, y desde Córdoba Argentina, para el mundo

 

 

 

 



Copyright 2005. hora25prensa.com - Noticias de Cordoba Argentina - Manan

Noticias de, y desde Córdoba Argentina es fruto de la continuidad del periódico HORA 25 que se editó en la Capital de Córdoba durante casi once años hasta el año 2005/2006.
A partir de la Navidad 2005 se concreta esta ambición de llevar a los nuevos horizontes de la Informática, este portal de noticias e información.
La idea es brindar lo mejor en objetividad, para dar credibilidad fundada en la certeza de la búsqueda racional con la mejor opinión, tanto en política como en economía, las cosas y datos interesantes que rodean determinados hechos, y que contribuyen a formar un panorama claro y en busca de lo previsible.
El periodismo es un elemento fundamental en la vida de una Nación, porque es una alternativa en la Democracia, donde hacer oír la voz de la ciudadanía; es un resorte de quién fundadamente necesita hacer una sugerencia, un reclamo o una protesta.
Con la premisa de una buena información, una leal opinión en los campos interesantes que hacen a la vida de un país, región, provincia, localidad, es que este portal nace a la vida pública, desde la Capital de Córdoba en la República Argentina.
En pos de estos objetivos vamos a recorrer la web buscando las noticias locales, provinciales y nacionales de los países de habla hispana, en particular, como aquellas internacionales que traducidas, hagan a una mejor comprensión de lo que podemos aprender y desechar para ser mejores en todo, en lo posible.
hora25prensa, noticias de Córdoba Argentina para el mundo,con la suficiente información política y económica; y los datos interesantes con opinión